Más de 40 familias del sector Brisas de El Trompillo, al norte de Barquisimeto, se sienten gravemente afectadas por la creciente contaminación de la quebrada Mastodonte, que se está convirtiendo en un vertedero improvisado.
Estas familias hacen un llamado a las autoridades para que presten apoyo y a la conciencia de los vecinos que arrojan desechos al cauce. Además de la basura, los residentes se quejan de que la maleza de la quebrada sirve de escondite para delincuentes.
El lecho de este riachuelo, por el que solo corre agua cuando llueve, es usado como un atajo para llegar a los planteles educativos del sector José Cruces I, incluyendo la UEN José Cruces I, la UEN San Francisco y la UEN Cardenal Spínola. Este «camino» comienza justo donde finaliza el callejón 4 de esta comunidad de la parroquia Unión. Es empinado, exige mucho equilibrio para caminar y, cuando llueve, puede convertirse en un tobogán largo y angosto.
