La ciudad de Buenos Aires es escenario de una jornada de violencia y fuerte represión policial este viernes. Efectivos de la Policía Federal y otras fuerzas de seguridad avanzaron contra manifestantes que rechazan la reforma laboral del presidente Milei, la cual enfrenta su fase final de debate legislativo.
Represión y detenciones en el microcentro
Imágenes de medios internacionales captaron el momento en que agentes policiales empujaron y golpearon a manifestantes en la avenida Corrientes. El operativo, enmarcado en el protocolo antipiquetes, busca liberar las vías principales, dejando un saldo de múltiples heridos y personas detenidas en medio del caos.
El uso de gases irritantes afectó no solo a los movilizados, sino también a transeúntes y periodistas que cubrían la jornada. La tensión escaló cuando la Policía Federal formó cordones para hacer retroceder a los manifestantes, resultando en enfrentamientos directos y corridas hacia la avenida 9 de Julio.
El cierre de FATE y el descontento sindical
La movilización, impulsada por el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), tiene como detonante central el reciente cierre de la fabricante de neumáticos FATE. La clausura de la planta dejó a casi 1.000 trabajadores en la calle, agravando el malestar social contra el modelo económico actual.
Desde el sector gremial denuncian que las políticas de apertura comercial del Ejecutivo hacen imposible la competencia con las importaciones. Para los sindicatos, el caso FATE es el preámbulo de lo que ocurrirá si se aprueba definitivamente la flexibilización laboral en el Congreso.
Mientras la Policía mantiene su despliegue para evitar el asentamiento de las columnas, el clima político sigue caldeado. Los sindicatos han advertido que radicalizarán las medidas de fuerza si el Gobierno no desiste de la reforma que hoy se debate bajo un estricto blindaje de seguridad.

