La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió en su más reciente informe que los últimos 11 años, desde 2015 hasta 2025, fueron los más calurosos desde que se tienen registros. Al mismo tiempo que confirmó una intensificación sostenida del calentamiento global, con temperaturas cercanas al límite de 1,5 °C sobre niveles preindustriales y efectos cada vez más visibles en océanos, hielos y nivel del mar.
En este sentido el estudio revela que el planeta ha registrado en 2025 un nuevo hito en la crisis climática: por primera vez, los principales indicadores globales como las concentraciones de dióxido de carbono, el calor acumulado en los océanos y los fenómenos meteorológicos extremos han alcanzado niveles sin precedentes, profundizando no solo el desafío ambiental, sino también sus consecuencias sociales y económicas en todos los continentes.
Los datos del informe son inequívocos, los récords de gases de efecto invernadero, las cifras de calor oceánico y los extremos de la criosfera confirman que 2025 consolida una tendencia de aceleración en la crisis climática mundial, con consecuencias directas y multifacéticas sobre los ecosistemas y la vida humana.
En el Informe sobre el Estado Global del Clima, la OMM también alertó que 2025 fue el segundo o el tercer año más caluroso desde que se empezó a medir este parámetro hace 176 años, a mediados del siglo XIX.
Asimismo la temperatura media anual cercana a la superficie fue prácticamente un grado y medio (1,43°C) más alta que la media preindustrial, que data de entre 1850 y 1900. En este sentido sostienen que 2024 sigue siendo el año más caluroso, con un 1,55°C por encima, lo que refleja el efecto enfriador temporal que tuvo el fenómeno meteorológico de La Niña este último año, explicó la OMM.
Además la organización subrayó que este calentamiento se debe a un desequilibrio energético porque el planeta está absorbiendo más energía del Sol de la que libera.


