19 de marzo de 2026

Niños y pantallas: ¿A qué edad deberían empezar a usar dispositivos electrónicos?

La Organización Mundial de la Salud y la Asociación Americana de Pediatría recomiendan evitar el uso de pantallas en menores de 18 meses, excepto para videollamadas. Entre los 18 y 24 meses, permiten una introducción limitada con contenido de alta calidad y siempre acompañado de un adulto. De 2 a 5 años, sugieren máximo una hora diaria de programación educativa supervisada, sin reemplazar el juego activo ni el sueño.

Para niños de 6 a 12 años, los especialistas recomiendan establecer límites consistentes que prioricen tareas escolares, ejercicio y tiempo familiar. En adolescentes, conviene negociar acuerdos claros que equilibren el uso educativo, la recreación y la vida social presencial, fomentando el pensamiento crítico sobre los contenidos.

La exposición temprana y excesiva a pantallas puede provocar retrasos en el desarrollo del lenguaje, problemas de atención, alteraciones del sueño por la luz azul, sedentarismo y dificultades en habilidades sociales. Los niños necesitan interacción humana real y exploración física del entorno para un desarrollo saludable.

Los padres pueden establecer zonas y horarios libres de pantallas, elegir contenido de calidad, acompañar el consumo digital de sus hijos y ofrecer alternativas atractivas como libros, juegos de mesa y actividades al aire libre. La clave no está solo en la edad de inicio, sino en enseñar a usar la tecnología como una herramienta más, no como el centro del entretenimiento.