La eurodiputada Irene Montero denunció ante la opinión pública el proyecto inmobiliario de la familia Trump presentado en el Foro Económico Mundial de Davos. Según la representante, el plan busca transformar la Franja de Gaza en una ciudad turística de lujo y un puerto comercial.
Montero calificó esta iniciativa como una muestra de «capitalismo depredador», donde el genocidio se convierte en un negocio lucrativo. Criticó que, bajo esta lógica, el poder económico permite apropiarse de infraestructuras críticas, viviendas e incluso países enteros.
Críticas a la «Junta de Paz» de Trump
La parlamentaria europea cuestionó la composición de la denominada Junta de Paz para Gaza, a la que definió como un «Consejo de Administración». El grupo está integrado por figuras como Tony Blair, Marco Rubio y Jared Kushner, responsable del proyecto en Davos.
La eurodiputada resaltó que esta junta incluye a países como Catar, Arabia Saudí, Marruecos, Emiratos Árabes Unidos y Egipto. Denunció que se incluya al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, mientras se excluye totalmente la representación del pueblo palestino.
El rol de Europa ante el conflicto
Montero lamentó el silencio de las instituciones europeas frente a este reparto territorial. Acusó a los líderes del continente de no imponer sanciones ni denunciar las dictaduras involucradas, plegándose a los intereses comerciales de la administración de Trump.
A juicio de la política, Trump utiliza mecanismos como el rearme, los aranceles y la venta de gas licuado para extraer riqueza de Europa. Advirtió que la inacción europea pone en riesgo la soberanía regional frente a posibles políticas de expansión agresivas.
Un llamado a la justicia global
Finalmente, la eurodiputada hizo un llamado urgente para recuperar una política basada en la decencia y la justicia social. Instó a defender los derechos humanos por encima de los intereses comerciales y los beneficios de las grandes élites financieras.
Montero concluyó que es necesario actuar de inmediato para frenar lo que considera un expolio de Gaza. Para la representante, la defensa de Palestina es una carrera contra el tiempo donde «mañana ya es tarde» para garantizar la supervivencia del pueblo.

