13 de enero de 2026

¿Es bueno tomar cerveza?, la ciencia explica razones para beber con moderación

Durante mucho tiempo, la cerveza ha sido vista principalmente como una bebida asociada con el ocio y, a menudo, con hábitos poco saludables. La creencia popular la ha encasillado como un simple placer culposo, generador de «barrigas cerveceras» y riesgos para la salud.

Sin embargo, en los últimos años, algunas investigaciones han desafiado esta percepción, revelando que el consumo moderado de ciertos tipos de cerveza, especialmente las artesanales, podría ofrecer beneficios insospechados para nuestro bienestar.

¿Es hora de reconsiderar el papel de esta antigua bebida en nuestra dieta? Los estudios más recientes  arrojan luz sobre sus componentes saludables y cómo integrarla de manera responsable en un estilo de vida equilibrado.

 

 

 

La cerveza podría ser saludable debido a los componentes que tiene. Canva.

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Siete razones saludables para tomar cerveza, según los estudios

La ciencia está comenzando a desvelar una serie de efectos positivos asociados con el consumo moderado de cerveza, que van más allá de su simple contenido alcohólico. Estos hallazgos, aunque aún requieren más investigación, sugieren un potencial beneficioso considerable:

 

  1. Mejora de la salud cardiovascular: estudios recientes han vinculado el consumo moderado de cerveza con una reducción en el riesgo de enfermedades cardiovasculares no fatales. Una revisión publicada en Nutrients encontró que la ingesta moderada de cerveza (hasta 385 gramos de alcohol por semana) mostró un efecto protector en eventos cardiovasculares. También se ha observado que puede aumentar el colesterol HDL (el «colesterol bueno«) y reducir la rigidez arterial.
  2. Reducción de la mortalidad general: el estudio indicó que el menor riesgo de mortalidad se encontró con un consumo de cerveza de 84 gramos de alcohol por semana.
  3. Potencial beneficio en la gestión de la diabetes: aunque la relación es matizada, el consumo moderado de alcohol ha mostrado, en ciertos contextos, una disminución en el riesgo de diabetes tipo 2, especialmente en hombres.
  4. Contribución a la salud ósea (Osteoporosis): la cerveza puede jugar un papel en la salud ósea, especialmente en personas mayores. El consumo moderado (hasta 60 gramos al día en hombres o 13 bebidas por semana, equivalentes a 182 gramos/semana) se asoció con un aumento en la densidad mineral ósea (DMO) y una disminución del riesgo de fracturas.
  5. Efectos antiinflamatorios y anticancerígenos: los compuestos fenólicos ( sustancias antioxidantes) de la cerveza, pueden contener probióticos, ofrecen un componente adicional en la lucha contra la inflamación y la prevención de ciertos tipos de cáncer, como el de colon y vejiga, al modular la microbiota intestinal, según una revisión exhaustiva publicada en Frontiers in Microbiology.
  6. Apoyo a la salud gastrointestinal: la creciente popularidad de la cerveza artesanal ha puesto de manifiesto su potencial como fuente de probióticos. La revisión de Frontiers destaca que los probióticos pueden ser eficaces en el tratamiento de la intolerancia a la lactosa, infecciones gastrointestinales y enfermedades inflamatorias intestinales como la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn.
  7. Beneficios para el sistema inmunológico y la salud neurológica:los probióticos pueden influir positivamente en el «eje intestino-cerebro», ayudando a mitigar la ansiedad, la depresión y apoyando la función del sistema nervioso central.

La cerveza está asociada a un fortalecimiento de los huesos. Canva.

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¿Qué componentes saludables se encuentran en la cerveza?

Más allá del alcohol, beber cerveza con moderación  puede ayudar a la salud debido a su variedad de compuestos  bioactivos derivados de sus ingredientes y el proceso de fermentación:

  • Compuestos fenólicos: los lúpulos, un ingrediente clave en la cerveza, suele tener propiedades antioxidantes, anticancerígenas, antiinflamatorias y antivirales, como se detalla en Nutrients.
  • Fitoestrógenos: la cerveza contiene fitoestrógenos como la 8-prenilnaringenina y el isoxantohumol. Estos compuestos pueden interactuar con los receptores de estrógeno en el cuerpo, lo que ha llevado a su estudio en relación con el alivio de los sudores nocturnos durante la menopausia, una necesidad de alternativas seguras a las terapias hormonales tradicionales, según una investigación disponible en  PubMed.

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Sin embargo, es necesario recalcar que nigún tipo de consumo en exceso incrementaría los efectos saludables de esta bebida. La recomendación de instituciones de salud es evitar beber con frecuencia.

¿Cómo se puede consumir cerveza de forma saludable?

A pesar de los posibles beneficios, los expertos enfatizan que la clave está en la moderación y en un consumo responsable. Las directrices de salud son claras al respecto:

  • Para hombres: se recomienda un máximo de dos bebidas o menos al día, lo que equivale aproximadamente a 28 gramos de alcohol. Esto se traduce generalmente en 1-2 cervezas diarias.
  • Para mujeres: el límite es de una bebida o menos al día, o aproximadamente 16 gramos de alcohol. Esto equivale a una cerveza diaria, de acuerdo con el estudio de Nutrients.
  • Según los Centers for Disease Control and Prevention (CDC), una «bebida estándar» de cerveza se define como 12 onzas (360 ml).
  • Evitar el «Binge Drinking» o consumo excesivo: el consumo irregular y pesado de alcohol, conocido como «binge drinking», es perjudicial. La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo define como la ingesta de 60 gramos o más (aproximadamente 6 bebidas) en una sola ocasión, mientras que el Instituto Nacional sobre el Abuso de Alcohol y Alcoholismo (NIAAA) de EE. UU. lo sitúa en cinco o más bebidas para hombres y cuatro o más para mujeres en menos de 2 horas. Este patrón de consumo incrementa drásticamente el riesgo de eventos cardiovasculares y la mortalidad por todas las causas.

La conversación sobre la cerveza y la salud es un ejemplo perfecto de cómo la ciencia desafía las ideas preconcebidas e invita a una comprensión más matizada.

Los datos emergentes sobre los compuestos beneficiosos y el potencial de las cervezas artesanales para aportar probióticos abren nuevas vías de investigación. Sin embargo, este conocimiento no debe interpretarse como una licencia para el consumo indiscriminado.

La moderación sigue siendo la clave de cualquier beneficio, y el contexto de un estilo de vida saludable que incluye una dieta equilibrada, ejercicio y la ausencia de tabaquismo es fundamental.