El precio de la gasolina en Estados Unidos alcanzó los 3,50 dólares por galón, reflejando un incremento del 15% en varios estados. California se posiciona como la entidad más afectada, con costos que ya superan los 5 dólares, en un contexto de alta presión inflacionaria para los consumidores norteamericanos.
La oferta global se ha visto restringida debido a la crisis en Medio Oriente, donde al menos cuatro naciones redujeron su producción combinada en casi 7 millones de barriles diarios. Esta contracción en el suministro se convirtió en el principal motor del encarecimiento de los combustibles en las últimas semanas.
Reacción de los mercados ante señales de paz
Pese al alza previa, los precios del petróleo registraron una fuerte caída este martes tras declaraciones del presidente Donald Trump. El mandatario sugirió que el conflicto en Oriente Medio podría finalizar pronto, lo que alivió la incertidumbre de los inversores y estabilizó los indicadores energéticos.
Como respuesta a estas expectativas de desescalada, las bolsas de valores en Asia y Europa experimentaron un repunte significativo durante la jornada. El optimismo por una posible resolución diplomática ha comenzado a neutralizar el impacto del recorte de producción en los mercados financieros internacionales.
