Las bolsas de valores de América Latina iniciaron el 2026 con un impulso financiero sin precedentes. Según datos del índice MSCI, la región superó el rendimiento de Wall Street al cierre de enero, consolidando su mejor desempeño mensual en las últimas dos décadas.
Durante el primer mes del año, el índice MSCI América Latina registró un incremento del 15,2 % en dólares y un 11,1 % en moneda local. Este avance posiciona a los mercados regionales significativamente por encima del S&P 500. Mientras el índice estadounidense reportó un alza del 1,74 %, los mercados latinoamericanos alcanzaron un acumulado del 31,10 %.
Este fenómeno se refleja en la conquista de 57 máximos históricos distribuidos en los indicadores locales de los siguientes países:
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Perú: 16 máximos.
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Colombia: 13 máximos.
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Chile: 10 máximos.
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México: 10 máximos.
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Brasil: 8 máximos.
Diversos analistas atribuyen este repunte al incremento en los precios de materias primas esenciales, tales como el cobre y el oro. Esta tendencia beneficia directamente a las economías productoras de la zona.
Además, el debilitamiento global del dólar incrementó el atractivo de los activos regionales. En consecuencia, los inversionistas internacionales han redirigido sus flujos de capital hacia los mercados emergentes, motivados por una mayor percepción de estabilidad política y económica en el continente.
Finalmente, este auge da continuidad a la tendencia positiva de 2025, año en el que la región cerró con rendimientos superiores al 50 % en dólares, superando ampliamente a otras zonas geográficas.
