El reconocido actor de Hollywood, Mark Ruffalo, compartió a través de sus plataformas digitales un material explicativo producido por la docente y activista Johanna Johnson. La pieza audiovisual, que ha alcanzado una rápida viralización, profundiza en las raíces históricas y económicas de la pugna entre Estados Unidos y Venezuela por el control de los recursos energéticos.
Nacionalización del crudo
El contenido pedagógico detalla la evolución de la industria petrolera venezolana, partiendo de la era previa a 1998, cuando corporaciones como Exxon dominaban la extracción nacional. Johnson argumenta que el punto de inflexión se sitúa en 2007 con la nacionalización de la industria bajo el mandato de Hugo Chávez, acción que habría desencadenado las posteriores políticas de sanciones y la actual escalada de tensiones.
La pieza conecta a actores políticos locales con los intereses de Washington, señalando el respaldo histórico a figuras de la oposición venezolana. Asimismo, el análisis vincula estas alianzas con los ataques directos contra embarcaciones petroleras recientemente ordenados por la administración de Donald Trump, en lo que describe como una ofensiva coordinada contra la soberanía del país.
Según la tesis de Johnson, la motivación de Estados Unidos trasciende la posesión del hidrocarburo y se centra en la salvaguarda del «petrodólar». Este sistema, que obliga a comercializar el crudo globalmente en la divisa estadounidense, permite a Washington sostener su economía de manera artificial; de ahí que cualquier desafío venezolano a este modelo sea interpretado como una amenaza financiera global.
La intervención de Ruffalo, figura prominente del activismo ambiental y político, ha otorgado una dimensión internacional al debate. Su difusión ha impulsado una discusión crítica en redes sociales sobre las verdaderas intenciones geopolíticas de Estados Unidos y el impacto de sus recientes incursiones militares y económicas en la región.
