27 de julio de 2026

El Papa León XIV pide oraciones por las víctimas de los incendios en Francia y España

Tras la ola de incendios que golpea a Francia y España, el papa León XIV envió un mensaje de apoyo y solicitó oraciones tanto para los damnificados como para los socorristas. Desde el rezo del Ángelus dominical, el Santo Padre se mostró conmocionado por la crisis que atraviesan ambos países, donde se contabilizan más de 325.000 desalojados y miles de hectáreas calcinadas en zonas como Gironda, Valencia y Madrid.

 «Frente a los destructivos incendios que han golpeado recientemente a varios territorios franceses y españoles, manifiesto mi cercanía y pido el rezo de todos por las víctimas y por quienes trabajan en los rescates», expresó.

En suelo español, el fuego ha devastado 25.000 hectáreas al oeste de Madrid, situándose entre los siniestros forestales más devastadores registrados en los anales de esa zona.

 En tanto, al suroeste francés, las llamas acechan el área metropolitana de Burdeos tras la pérdida de 42.000 hectáreas de capa vegetal, convirtiéndose en una de las emergencias forestales más graves en el país desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

 Exhorto a la ayuda y movilización eclesial en territorio francés

Dada la gravedad del desastre, la Conferencia Episcopal de Francia difundió un mensaje oficial en el que insta a los creyentes a sumarse activamente a las campañas de ayuda humanitaria que se encuentran en marcha.

 El organismo eclesiástico propuso a sus diócesis conservar los templos abiertos y acondicionar las instalaciones parroquiales como albergues temporales para brindar acompañamiento, refugio y ayuda inmediata a quienes debieron abandonar sus viviendas.

Asimismo, la jerarquía católica de Francia manifestó su empatía con quienes sufrieron la pérdida de sus patrimonios o empleos, al tiempo que reconoció la labor de los bomberos y extendió sus condolencias a las familias de los efectivos caídos en servicio.

«Nos solidarizamos con todos los damnificados por estos siniestros que debieron huir de sus casas, con quienes perdieron sus propiedades o sustento, con los socorristas lesionados y con los allegados de aquellos que entregaron su vida en el cumplimiento del deber», manifestaron.