9 de junio de 2026

Inzit desarrolla nanofertilizantes de liberación controlada para optimizar la agricultura nacional

Investigadores de Inzit optimizaron la síntesis de nanopartículas de cobre en matrices de quitosano, creando nanofertilizantes de liberación controlada que mejoran la absorción de nutrientes y reducen costos.

MARACAIBO (08/06/2026).– En un avance significativo para la soberanía agroalimentaria de Venezuela, la Fundación Instituto Zuliano de Investigaciones Tecnológicas (Inzit) avanza con éxito en el desarrollo de alternativas tecnológicas vanguardistas para optimizar la agricultura nacional y mitigar la lixiviación de nutrientes. Bajo la dirección de la doctora Sabrina Acevedo y el ingeniero Enmanuel Luzardo, el equipo de biotecnología ha ejecutado la fase de optimización para obtener nanopartículas de óxido de cobre, elemento esencial para el desarrollo de cultivos.

La innovación local, gestada en los laboratorios de Inzit en Maracaibo, utiliza el método de síntesis hidrotérmica para integrar estas nanoestructuras de óxido de cobre en una matriz de quitosano, un polímero natural derivado de desechos de la industria pesquera. Este proceso crea nanofertilizantes de liberación controlada, los cuales permiten una dosificación gradual y precisa del micronutriente y aseguran su permanencia efectiva en la tierra. Este mecanismo de liberación lenta garantiza la disponibilidad del elemento durante tiempos más prolongados, evitando que la lixiviación lo arrastre a las capas profundas del suelo, fuera del alcance de las raíces.

«Estamos creando soluciones soberanas que combinan la nanotecnología con recursos locales como el quitosano», explicó la Dra. Acevedo. «Este nanofertilizante no solo dosifica el cobre, sino que también mejora la retención de agua y la absorción de nutrientes, asegurando que la planta los aproveche al máximo», agregó el Ing. Luzardo. Resulta importante subrayar que esta innovación proyecta una disminución considerable en la frecuencia de aplicación de insumos agrícolas, lo cual optimiza los costos operativos para los productores y reduce el impacto ambiental en los cultivos, alineándose con prácticas agrícolas sostenibles y de bajo costo.