Un tribunal en Reino Unido condenó a cadena perpetua al joven Tristan Roberts, de 18 años, tras ser hallado culpable del asesinato de su madre, Angela Shellis, de 45 años.
El crimen ocurrió en la localidad de Prestatyn, al norte de Gales, y ha generado conmoción no solo por la violencia del hecho, sino por un elemento inusual que salió a la luz durante el proceso judicial: el joven utilizó inteligencia artificial como parte de la planificación.
Uso de inteligencia artificial en la planificación
Durante el juicio se conoció que Roberts realizó consultas a un chatbot en las que preguntaba cuál sería el arma más efectiva para cometer un asesinato. Inicialmente, el sistema evitó responder, pero el joven insistió argumentando que estaba escribiendo una obra de ficción, lo que finalmente derivó en una respuesta.
De acuerdo con la Fiscalía, el programa sugirió el uso de un martillo como opción para una persona sin experiencia, detallando ventajas y desventajas frente a otras alternativas. Además, el acusado también investigó métodos para evitar ser detectado tras cometer el crimen.
El asesinato
Los hechos ocurrieron la noche del 23 de octubre de 2025. Según la investigación, el joven atacó inicialmente a su madre dentro de la vivienda y posteriormente la convenció de salir bajo el pretexto de buscar ayuda médica.
Ambos se dirigieron a una zona natural cercana, donde Roberts sacó un martillo que llevaba en su mochila y la agredió repetidamente hasta causarle la muerte. Parte de lo ocurrido fue grabado por el propio agresor con un dispositivo de audio.
Tras el crimen, el joven registró comentarios en los que describía lo sucedido como una experiencia impactante, y también compartió mensajes en plataformas digitales en los que hacía referencia a lo ocurrido.
Investigación y condena
El cuerpo de la víctima fue hallado a la mañana siguiente por personas que transitaban por la zona. En un primer momento, las autoridades consideraron la posibilidad de un ataque por parte de un desconocido, pero las evidencias recopiladas durante la investigación permitieron identificar al hijo como responsable.
Finalmente, el tribunal dictó cadena perpetua, estableciendo un período mínimo de cumplimiento de 22 años y seis meses antes de que pueda optar a revisión de su condena.
