El presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr., declaró este martes el estado de emergencia energética nacional, al advertir sobre los riesgos que enfrenta el país en su suministro de combustible debido a la actual situación en Oriente Medio.
La medida fue oficializada mediante una orden ejecutiva que activa el Paquete Unificado para los Medios de Vida, la Industria, los Alimentos y el Transporte (UPLIFT), una estrategia coordinada por todo el Ejecutivo para mitigar el impacto de la crisis.
Riesgos en el suministro energético
Las autoridades filipinas señalaron que el aumento de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y el cierre del estrecho de Ormuz representan una amenaza directa para la estabilidad energética del país.
El mandatario advirtió que la situación ya está afectando operaciones clave, especialmente en el sector aéreo.
“Varios países ya han comunicado a nuestras aerolíneas que no pueden abastecer de combustible a sus aeronaves, por lo que tienen que llevar combustible para la ida y el regreso”, explicó en declaraciones a Bloomberg.
Asimismo, reconoció que los vuelos de larga distancia podrían enfrentar mayores dificultades, e incluso no descartó que algunas operaciones aéreas puedan verse suspendidas.
Búsqueda de nuevos proveedores
Ante este escenario, el Gobierno filipino evalúa diversificar sus fuentes de energía. En ese sentido, Marcos Jr. indicó que su país está explorando la posibilidad de recibir suministros desde Rusia, además de mantener relaciones con proveedores tradicionales.
Actualmente, Malasia figura entre los principales suministradores de crudo, mientras que Japón y Corea del Sur abastecen combustibles refinados.
El estrecho de Ormuz y su impacto global
La crisis energética está estrechamente vinculada a la situación en el estrecho de Ormuz, una vía clave por donde circula cerca del 20 % del petróleo y gas que se comercializa en el mundo.
Este paso estratégico fue bloqueado casi en su totalidad por Irán como respuesta a la agresión militar iniciada por Israel y Estados Unidos contra su territorio.
La medida ha tenido un impacto directo en los mercados energéticos internacionales, elevando los precios del combustible.
