10 de marzo de 2026

Irán advierte que no permitirá que se exporte petróleo de la región

Las Fuerzas Armadas de Irán han escalado la tensión energética global al anunciar este martes un bloqueo total a los suministros de crudo hacia Estados Unidos (EEUU). El portavoz del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, Sardar Naeini, fue tajante al declarar que, ante las agresiones de Washington y Tel Aviv, no permitirán «la exportación de un solo litro de petróleo de la región a la parte hostil y a sus socios hasta nuevo aviso».

Esta medida responde directamente a las operaciones militares conjuntas entre el ejército de EEUU y el régimen israelí contra infraestructuras clave en Irán. Según Naeini, los intentos de controlar los mercados energéticos serán infructuosos, pues subrayó que:

«el comercio en tiempos de guerra depende de las condiciones de seguridad», dejando claro que la estabilidad del suministro está ahora supeditada al conflicto bélico.

El impacto económico no se ha hecho esperar, especialmente tras el cierre prolongado del estrecho de Ormuz, una vía por la que transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial. Esta situación llevó los precios a superar la barrera de los 100 dólares por barril, generando una alerta en los mercados internacionales que ven con incertidumbre la seguridad de las rutas marítimas en la zona.

Por su parte, el líder estadounidense, Donald Trump, intentó calmar la volatilidad del mercado sugiriendo un posible levantamiento de «ciertas sanciones» para aliviar los costos. A pesar del caos financiero, el mandatario calificó la ofensiva como «una excursión muy positiva», asegurando que el alza de precios fue «inflada artificialmente» y defendiendo la operación como un éxito militar rotundo.

Trump también admitió que el impacto en el sector energético era previsible, aunque minimizó la magnitud de la subida:

«Han subido probablemente menos de lo que pensaba. Pero no creo que nadie esperara que íbamos a tener éxito tan rápido», concluyó Trump, mientras el mundo observa con atención cómo este pulso geopolítico redefine el mapa de la energía global.