El Servicio Nacional de Aduana del Ecuador (Senae) estableció una tasa de seguridad del 30 % para mercancías provenientes u originarias de Colombia, que ingresen al país bajo distintos regímenes aduaneros.
La norma señaló que el cobro fortalecerá el control aduanero y la seguridad nacional, al disponer que las importaciones se sometan a aforo físico, documental o no intrusivo. La resolución contempla excepciones para regímenes especiales como tránsito y reembarque, así como para importaciones petroleras y de generación energética.
Paralelamente, Ecuador incrementó en un 900 % la tarifa del transporte de petróleo colombiano por el Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (Sote), al elevar el costo de tres dólares por barril a más de 30 dólares por barril para usuarios extranjeros.
Esta medida afecta principalmente a pequeños y medianos productores del departamento colombiano del Putumayo, en el sureste del país, y representa una escalada significativa en la guerra comercial entre ambas naciones andinas.
El ministro de Minas y Energía de Colombia, Edwin Palma, calificó ambas decisiones como agresiones en medio de la creciente tensión comercial y diplomática. La crisis bilateral surge por acusaciones mutuas sobre falta de cooperación en la lucha contra el narcotráfico, lo que derivó en la decisión del presidente ecuatoriano Daniel Noboa, anunciada el 21 de enero, de imponer el arancel del 30 % a productos colombianos.
Bogotá respondió calificando la medida como injustificada y anunció medidas recíprocas, entre ellas la suspensión de exportaciones de energía eléctrica a Ecuador. En respuesta a la suspensión eléctrica, la ministra ecuatoriana de Ambiente y Energía, Inés Manzano, anunció ajustes en la tarifa de transporte del crudo colombiano por el Oleoducto de Crudos Pesados (OCP), invocando el principio de reciprocidad.
Fuente: TeleSUR
