El tomate esconde un aliado para cuidar la salud de las encías: el licopeno. Un estudio confirma que este nutriente resulta necesario para evitar daños como las infecciones o la sensibilidad en esta zona.
Más allá del cepillado, lo que se pone en el plato define la sonrisa. La ciencia advierte que una nutrición deficiente es un riesgo clave, pero modificable, para detener la pérdida dental en la vejez.
¿Cómo el tomate podría proteger las encías?
El licopeno no solo tiñe de rojo las salsas; funciona como un guardián celular. Ingerir más de 8000 microgramos diarios se asocia con una probabilidad menor de sufrir periodontitis severa al envejecer, una infección que surge tras la sensibilidad en las encías.
El estudio publicado en The Journal of nutrition, health and agingn concluye que alcanzar la dosis adecuada licopeno reduce el riesgo de enfermedad grave de forma muy notable. Además, mantiene a las encías saludables por más tiempo.
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- Freno a la inflamación: Este antioxidante detiene el estrés oxidativo que destruye los tejidos del diente.
- Prevención específica: El beneficio es mayor contra la forma más agresiva de la periodontitis.
¿Quiénes se benefician más del licopeno para proteger las encías?
El hallazgo revela una disparidad en la protección. Los adultos mayores muestran una defensa clara al consumir licopeno, algo que no se observa cuando mejoraron la sensibilidad que antes sentían en las encías.
El género también marca una diferencia biológica. Las mujeres mayores tienen menos probabilidades de desarrollar la enfermedad severa en comparación con los hombres, quizás por mejores hábitos diarios.
Estas son los hallazgos del estudio respecto a quienes se benefician al comer tomate:
- Factor tabaco: Fumar multiplica por cuatro el riesgo de enfermedad, anulando los beneficios del consumo del tomate.
- Diferencia de género: Los hombres presentan tasas de infección más altas que las mujeres del estudio.
¿Cómo la alimentación podría evitar enfermedades en las encías?
El azúcar y las grasas saturadas funcionan como gasolina para la infección. La dieta rica en ultraprocesados alimenta bacterias malas, provocando una inflamación que abre la puerta a enfermedades crónicas, de acuerdo con un estudio publicado en Journal of Clinical Medicine.
La dieta mediterránea se alza como una gran solución. Rica en aceite de oliva y vegetales, aporta polifenoles que frenan el crecimiento de patógenos y reducen el sangrado de las encías de forma eficaz.
Nutrientes específicos actúan como escudos. La vitamina C, el calcio y los ácidos grasos omega-3 resultan esenciales para mantener la integridad del hueso y reducir la respuesta inflamatoria en la boca.
Además, la fibra es un limpiador natural indispensable. Comer granos integrales ayuda a controlar el azúcar en la sangre, rompiendo el ciclo peligroso entre la diabetes y la enfermedad periodontal severa.
Evitar la dieta rica en ultraprocesados procesada es la mejor estrategia. Al reducir carnes rojas y alimentos ultraprocesados, disminuyes la inflamación sistémica que conecta tu boca con el resto del cuerpo.
¿Cómo cuidar las encías?
La higiene diaria es la primera línea de defensa. Cepillarse dos veces al día con pasta fluorada elimina la placa bacteriana, esa película pegajosa que causa caries y destruye el soporte del diente.
Limpiar entre los dientes cada día resulta fundamental. El hilo dental llega donde las cerdas del cepillo no pueden, removiendo restos de comida que inflaman los tejidos blandos rápidamente, como explican los Institutos Nacionales de Salud en EU (NIH).
Si se utiliza dentadura postiza, la limpieza es obligatoria. Se debe cepillar a diario y dejar fuera de la boca al dormir para evitar infecciones en los tejidos que aún se conservan sanos y fuertes.
La boca refleja la salud general del cuerpo. Cuidar las encías con higiene y una dieta rica en tomates no solo salva la sonrisa, sino que protege el corazón de enfermedades inflamatorias a largo plazo.
La visita periódica al dentista permite detectar problemas en etapas donde el tratamiento es sencillo y menos costoso. Un profesional identifica signos tempranos de los problemas en las encías y pérdida ósea antes de que el paciente note cualquier molestia física.
