Rumbo a la gran jornada democrática del próximo 8 de marzo, las cinco mil 336 comunas y circuitos comunales iniciaron una fase de movilización y organización sin precedentes, y marca la primera Consulta Popular Nacional de este 2026 que consolida el compromiso del pueblo organizado con el ejercicio pleno de la soberanía en cada territorio.
La fecha coincide con el Día Internacional de la Mujer, un mecanismo innovador que garantiza que el Poder Popular sea el protagonista en la gestión de sus recursos. Esta cita no solo es una oportunidad para el sufragio, sino para la reafirmación del autogobierno y la seguridad de que las soluciones respondan a las verdaderas necesidades del ámbito territorial.
Pasos para participar en la consulta popular
Para que cada comunera y comunero participe activamente en este proceso, es fundamental que cumpla con el ciclo de participación comunitaria. Este inicia formalmente en las Asambleas de Base, donde los vecinos identifican los nudos críticos de su entorno. Luego, proceden a la postulación de proyectos en áreas clave como servicios públicos, salud y vialidad, fundamentales para el Buen Vivir.
Tras la postulación de los proyectos, se realiza la campaña comunitaria, espacio donde las voceras y los voceros explican la importancia de cada propuesta a sus vecinos para fomentar el involucramiento de todas y todos. El momento culminante será el día de la votación el 8 de marzo, jornada en la que cada integrante de la comunidad podrá acudir a los centros electorales habilitados en su respectiva comuna para decidir el destino de los recursos.

Guía para votar en los proyectos comunitarios
Primero, es esencial que cada votante ubique su centro de votación y presente su cédula de identidad, ya sea vencida o vigente, como requisito para validar su voluntad. Al llegar, deberá identificar los proyectos postulados en su zona, que incluyen mejoras en servicios básicos o infraestructura social, y dirigirse a la mesa de registro para verificar su pertenencia a ese ámbito territorial específico.
El ejercicio de votación es sencillo y soberano: el elector debe marcar con una “X” la opción de su preferencia y elegir únicamente el proyecto que considere prioritario para su sector. Una vez que seleccione la propuesta, ya sea en la boleta física o tras seguir las instrucciones del sistema digital, procede a depositar el comprobante en la urna, firmar el cuaderno y estampar la huella para sellar este compromiso con la democracia participativa.
¿Por qué votar por los proyectos Comunales?
Votar por los proyectos de la comuna es una acción que trasciende lo electoral para convertirse en una poderosa herramienta de gestión directa. Cuando el pueblo organizado ejerce este derecho, participa activamente en la autogestión de sus recursos y decide sobre los fondos destinados a mejorar su entorno, lo que garantiza la pertinencia de las iniciativas, elegidas por quienes viven el día a día en la comunidad.
La contraloría social se convierte entonces en un pilar fundamental, pues el propio pueblo supervisa que las obras se ejecuten correctamente y los recursos se utilicen de manera adecuada. Este proceso fortalece el tejido social y la democracia participativa, a la vez que reafirma el compromiso con un modelo de gobierno comunal donde el pueblo tiene la voz y decide el rumbo de las inversiones para su bienestar colectivo.
Fuente: Prensa MinComunas
